La liberación sexual de las monjas (Parte II)

Escrito por el Tuesday 9 de December de 2008 y archivado como Salud, Sociología, Tripeando. Puedes seguir los comentarios por medio de RSS 2.0. Participa dejando un comentario y no olvides hacerlo siempre con respeto ya que aparecen publicados automáticamente. Lecturas: 11575

Nun's Sex Freedom

Ver el post anterior.

Aclaración importante: este post no pretende herir susceptibilidades de ninguna índole y utiliza un lenguaje coloquial.

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Sazonería

Estas niñas son el resultado de un sistema estricto de doble válvula que se encarga de educarles en los colegios (por las monjas) y restringirles en la casa (por los padres). Generalmente estas mujeres crecieron en un ambiente familiar donde hubo una acentuada dependencia económica y emocional bajo la figura de un hombre, entiéndase el padre como jefe de grupo.

También ocurre cuando hay una plena o total ausencia de esa figura paterna en los primeros años de la infancia ya sea por abandono o por separación.

Las sazonas a los 25 años todavía son vírgenes.

La etapa de adolescencia de estas niñas es algo traumático porque cada paso que dan lo llevan controladísimo, no pueden divertirse al ritmo con que lo hacen sus amigas, no tienen las libertades ni la confianza para decidir por sí mismas sobre sus vidas. Sus enfoques obligados son estudiar, estudiar, ir a la iglesia, estudiar, congregarse en el grupo de jóvenes, estudiar, etc. Nunca salen de la casa, tienen que aprender muchas cosas, van a talleres, etc. Me recuerdan a aquella canción de Dyango. No quiero decir que esté mal.

Aunque no es la regla, la mayoría estas mujeres que llegan a la sazonería son mujeres de complexión gruesa, es decir, gorditas o rellenitas. He conocido algunas amigas sazonas que parecen modelos de revista y para ellas – según sus propias palabras- todo lo que surge alrededor de la idea del acto sexual no es como se los pintaron siempre y se han mostrado arrepentidas de no haberlo experimentado antes.

La sazonería puede desencadenar miedos prolongados e incluso apatía al sexo o a su práctica, la figura fálica de la penetración es más que un acto o idea fisiológica para ellas, es más una idea espiritual, de intromisión, irrupción y corrupción que cambiará sus vidas por otra que no conocen. Así, una mujer puede llegar a los 40 años y seguir siendo virgen o casi virgen (me refiero a pocos actos sexuales en su historial). Pueden presentarse ciertas desviaciones sexuales como el lesbianismo y el bisexualismo.

Algunas sazonas que se han iniciado sexualmente y cuya edad está abajo de los 30 (cuando conservan todavía belleza física) explotan en el deseo sexual desarrollando furor uterino (lo que en pocas palabras sería que les reencanta coger o que su disposición al sexo es heavy comparado con el de las término medio). No es lo mismo jugar Atari a los 7 años que jugar PlayStation 3 o a que 5 años después de leer un libro alguien venga a contarte que lo está leyendo y está maravillado.

Piensen en esto por un momento: Cuando las sazonas se enamoraban y aparecía el amor puro y casto el bicho la dejaba porque ella no estaba dispuesta a acostarse con él antes de casarse. Entonces, sufrió rechazos que le hicieron sentir que sus sentimientos no servían para nada.

Algunas sazonas logran superar esos miedos y encontrar la seguridad que les faltaba, otras, sin embargo, no logran hacerlo: temor o disgusto al sexo oral, juegos eróticos, penetración anal, disposición sexual, etc. Cosas que a la larga si no hay entendimiento con su pareja esa relación termina en separación.

A lo que voy, es que la forma en que crecemos, nos desarrollamos, compartimos, interactuamos, etc. influyen en la forma que tomamos decisiones partiendo de las decisiones que otros tomaron por nosotros al principio.

No es fácil encontrar una manera de balancear la vida buena y sana con toda la inmundicia, injusticias y amenazas que hay en el mundo. Los padres no actúan consientemente de mala fe, pero no saben el daño que sin quererlo pueden llegar a ocasionar a sus hij@s con sus ideas y modos de actuar. Yo lo he visto, he conocido mucha gente. En este planeta hay vidas con mucho pesar, con muchos resentimientos. Me atrevería a decir que esa proporción supera por mucho a los que llevan una vida feliz, completa, plena.

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2 Respuestas a “La liberación sexual de las monjas (Parte II)”

  1. MUY BONITO E INTERESANTE REPORTAJE.
    Y LA VERDAD ME GUSTARIA ENCONTRAR UNA SAZONA CON UN FUROR ENORME Y PODER SACAR TODO LO QUE HA TENIDO REPRIMIDO POR MUCHOS AÑOS.

  2. jaja123 says:

    Ojalá no tenga hijas… pa que no sufras… no es que sea anticuado… pero ya te enterarás.

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