No tienen pero ni puta idea de lo mucho que disfruto escuchando esta canción de Minnie Riperton. Se me dibuja una sonrisa estúpida de oreja a oreja y me apendejo con esa voz maravillosa.
Es una lástima que su talento se haya ido de este mundo a la temprana edad de 31 años.
Dios bendiga a las mujeres negras.

