Señor Gran Ser del Universo, dinámica de la naturaleza pura y Quintaesencia, quiero agradecerte por las bondades con que me has bendecido hoy. Sabes? prometo solemnemente devolver esas bondades a los demás.
De nuevo, gracias. Infinitamente gracias.
No sé cuando fue que todo empezó, pero me di cuenta allá cuando tenía como 12 años. Todas aquellas cosas a las que yo les había asignado un valor sentimental o que tenían un propósito iban a parar a una caja de zapatos que yo guardaba debajo de la cama o arriba del ropero.
Dentro de [...]