Ya de regreso, nos paró la chota a la altura de por allí cerca de un semáforo. Nos retuvieron como 15 minutos. Aquel maje no andaba ni un puto documento, por poco y nos pisan. Nos zafamos gracias a la gala que hice de mi wiri-wiri y me los dormí a pura casaca.
Enero de 2008.
Voy [...]