La liberación sexual de las monjas (Parte I)

Escrito por el Wednesday 12 de November de 2008 y archivado como Salud, Sociología, Tripeando. Puedes seguir los comentarios por medio de RSS 2.0. Participa dejando un comentario y no olvides hacerlo siempre con respeto ya que aparecen publicados automáticamente. Lecturas: 25352

Monjas religiosas

Aclaración importante: este post no pretende herir susceptibilidades de ninguna índole y utiliza un lenguaje coloquial.

***

Quiero exponer mi punto de vista sobre algo que desde hace mucho tiempo vengo pensando y que nunca me había dado a la tarea de ordenar, se tratan de ciertas ideas que tengo sobre el título que lleva este post.

Resulta que a lo largo de mi vida he observado ciertos patrones en la conducta, personalidad y forma de ser de algunas mujeres que he conocido y para ser más preciso me voy a referir a las mujeres de mi edad (años más, años menos) que estudiaron y recibieron su formación – académica y religiosa- en escuelas, colegios o institutos dirigidos por monjas [donde sólo había mujeres].

Pues es fácil para mi identificar de primas a primeras a este tipo de cheras pero en lo que compete a la temática del post, voy a escribir sobre la liberación sexual que sufren o padecen estas muchachitas en tres edades que he clasificado: entrada la adolescencia, termino medio y sazonería.

Definiendo:

Adolescencia. Entre 14 y 18 años.
Término Medio. Entre 19 y 24 años.
Sazonería. +25

Advertencia: Todavía puede dejar de leer. Deténgase si usted es una persona muy susceptible, educada, religiosa o moral.

Adolescencia

Todavía iban al colegio y era cuando más enamoradas se la pasaban, se la pasaban topándose con alguno que otro niño de su colonia o de algún colegio (generalmente uno o dos años mayor que ellas) durante alguna fiesta rosa, una fiesta bailable, en los intramuros o en los convivios.

En esas topadas que se daban en la casa por las tardes cuando los papás no estaban – las sirvientas eran una especie de cómplices o celestinas- las cheritas mandaban a la mierda las advertencias/amenazas de las monjas y no aguantaban la calentura de la arrimada y de la chupadita de tetas (porque hay que admitir que eso era todo) y si el bicho era buxo y le hacía a la alaraca terminaba teniendo relaciones sexuales con penetración con la cherita y esta como sentía rico – naturalmente- tenía todavía un mayor estímulo mental por el hecho de desafiar lo prohibo, creía que conocía el amor y al mismo tiempo se sentía una mujer madura acorde a los cambios de su cuerpo.

Algunas cheritas salieron embarazadas entonces y fueron madres primerizas a temprana edad (y solteras) sufriendo verdaderos traumas de discriminación social y familiar. No digan que no.

Otras no salieron embarazadas y aprendieron a desafiar la autoridad, caminar en la cuerda de lo prohibido y a dudar del amor. Maduraron de manera osada pero siempre bajo la sombra de lo secreto.

Estas mujeres crecieron rápido y cuando llegaron al término medio se volvieron más selectivas y el sexo aunque era bueno, no era la gran cosa para ellas. Digamos que se desarrollaron de una manera tal que podría yo catalogar su actividad sexual como normal.

Término Medio

Estas chavitas salieron vírgenes del colegio y bailaron en su fiesta de promoción con el himen entre las piernas, llegaron a la universidad donde conocieron otras personas de su edad con diferentes formas de pensar y todo lo malo que conocían hasta entonces era una rutina diaria de lo más normal: ver a alguien fumando, echarse un par de tragos o cervezas ya no los viernes sino también los miércoles, amasadas heavy en los jardines de la U, llegar tarde a la casa, no llegar a dormir, etc.

Cuando todo esto sucede de manera intensiva y frecuente, las cheras de los colegios de monjas no estaban preparadas y sufrieron un shock o encuentro de mundos algo serios y la mayoría cede a tales experiencias – tarde o temprano- por el deseo de conocer: fumarse un cigarro, llegar tarde a la casa, no llegar, faltar a clases, decir malas palabras, etc.

De nuevo: lo prohibido y la liberación. Al tiempo, aparece la figura del amor, comparte con esa persona y se llega el momento en que abren las piernas por primera vez, la figura de la universidad es ya en sí misma una presión: podríamos decir que en cierta medida están más listas que las de la clasificación anterior, y se dan cuenta que el sexo no es tan malo como se lo pintaron siempre las monjas en las aulas del instituto. El detalle está en asimilar toda esta cantidad de eventos, sentimientos, información, datos, etc.

La vida loca hace su aparición, las sensaciones son tan buenas que dejan el switch en ‘ON’ permanente: todo es fiesta y el tiempo se va en joder, la vida es playa.

Las opciones son dos: unas salen preñadas y otras no. Sobreviven las más aptas, pero aquí en esta etapa, la maternidad ya va siendo un sentimiento y un pensamiento que ellas cosideran, han trazado gran parte de su proyecto de vida y lo van haciendo/corrigiendo en el camino. La frase de ya saben a lo que van.

Unas se consiguen un buen hombre y otras – la mayoría- no.

Es sorprendente la energía sexual de las término medio, como si que es carrousel andan de caballito en caballito jajaja… quieren y hacen de todo aunque presentan un gran temor a la práctica del cunnilingus u oralidad sexual, pasiva o activamente, posiblemente por las reminiscencias infantiles, el temor sexual deliberado bajo el que estuvieron sometidas durante años, la amenaza cíclica y repetitiva de sus padres, etc. El orden fálico es una interesante figura social de la supremacía por ser visto como un símbolo de vigorosidad y poder.

He conocido términos medio que todavía siguen experimentando, no se les ha acabado la cora jajaja…

(Continuará…)

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7 Respuestas a “La liberación sexual de las monjas (Parte I)”

  1. Rafael Alejandro says:

    Simpáticas algunas monjas, ¿No crees?. Un saludo.

  2. anonimo says:

    Estuvo “juerte” este post… pero creo que tu análisis es bastante acertado.

  3. Marcela says:

    Tema lleno de controversia, yo salí de un colegio de monjas, y creo no estar clasificada aun en ninguna de esas :P, pero es que en verdad creo que le pegas bastante a la realidad actual de los coles de monjas y de solo cheras…

  4. Wirwin says:

    Fijate que tu percepción no esta mal, y te comento que la forma en que se comportan sexualmente las muchachitas, se debe mucho a la educación sexual que les des, si les decis que algo es malo y cuando por rebelde lo desafias y ves que es rico (jejeje) te desembocas, pero si explicas a las chicas como es el asunto del sexo, que no es malo, Dios lo hiso con una función y de los peligros que puede acarrear el practicarlo “viviendo la vida loca” entonces es distinto, por ahi postee algo en el blog de @pricesita soñadora sobre el tema y comentaba que tenía una niña puber y esta en la etapa que mas vulnerable es asi que con mi esposa le hablamos claro las cosas sin tapujos, para que ella sepa tomar decisiones porque vos no podes andar detras de ellas toda la vida, buen post se presta para una buena tertulia.

    saludos

  5. Xtecuan! Ufo says:

    Joven es un sabio Usted, buen POST

  6. Julio Berne says:

    me senti muy exitado al leer este libro

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